sábado, 10 de agosto de 2013

Efectos que produce el estrés en las personas

En 1976 el psicólogo canadiense Hans Selye propuso que reaccionamos ante el estrés físico y psicológico en tres etapas que llama "Síndrome general de adaptación". Esas tres etapas son la reacción de alarma , la resistencia y una etapa final de fatiga. La secuencia puede repetirse varias veces en un solo día conforme se presentan nuevas exigencias.
Etapa 1, la reacción de alarma. Constituye la primera respuesta al estrés. Comienza cuando el cuerpo reconoce que debe repeler un peligro físico o psicológico. Las emociones son intensas. Nos volvemos más sensibles y alertas. La respiración y la frecuencia cardíaca aumentan, los músculos se ponen tensos y se producen otros cambios fisiológicos. Tales cambios nos ayudan a movilizar nuestros recursos de confrontación a fin de recobrar el autocontrol. En esta etapa podemos utilizar las estrategias directas o defensivas. Si ninguna de ellas reduce el estrés, al final entraremos en la segunda etapa de adaptación de Selye.
Etapa 2, de la resistencia. Los síntomas psicosomáticos y otros signos se manifiestan a medida que luchamos contra la creciente desorganización psicológica. Intensificamos el uso de las técnicas directas y defensivas de la confrontación. Si logramos aminorar el estrés, recobramos el estado normal. Pero si el estrés es extremo o prolongado, desesperados retornaremos a técnicas inapropiadas para la situación actual , aferrándonos rtígidamente a ellas pese al hecho de que no nos ayudan mucho. De se así, los recursos físicos y emocionales merman aún más y se manifiestan con mayor claridad y signos de deterioro y desgaste.
En la tercera etapa,  el sujeto tiende a utilizar en forma masiva mecanismos de defensa cada vez más ineficaces, en un intento desesperado por lograr control sobre el estrés. No es raro que algunos pierdan contacto con la realidad y que muestren signos evidentes de trastorno emocional o de psicopatía en esta etapa de adaptación. Otros revelan signos de "agotamiento" como incapacidad de concentrarse, irritabilidad, posposición de las cosas y una creencia cínica en que nada vale la pena ( Freudenberger,1983). En ocasiones se presentan síntomas psicosomáticos, entre ellos problemas cutáneos o malestares gástricos, y algunas víctimas del agotamiento recurren al alcohol o las drogas con el propósito de sortear el estrés. Si éste continúa, puede haber daño físico o psíquico irreparable, pudiendo sobrevenir incluso la muerte. Una de las consecuencias más sorprendentes de la teoría de Selye es la posibilidad de que el estés psíquico ocasione enfermedad o, al menos la empeore. Esta hipótesis es objeto de controversias, pero los estudios recientes respaldan la suposición de que los factores psicológicos se hallan en el origen de algunos de los peores padecimientos del ser humano, entre ellos la cardiopatía.
Algunos investigadores han logrado medir los cambios fisiológicos conexos al estrés. En un estudio dedicado a soldados jóvenes de Noruega, que estaban siendo entrenados como paracaidistas, las pruebas sanguíneas realizadas en las primeras fases del adiestramiento (cuando los reclutas sentían más miedo) indicaron un incremento en la concentración de cortisol en sangre y luego una disminución en la de testosterona. Al irse acostumbrando los jóvenes a saltar del avión y, por tanto, al sentir menos miedo, las concentraciones de la hormona recuperaron su nivel normal (Ursin, Baade y Levine, 1978). Se han descubierto similares cambios hormonales en los que sufren condiciones productoras de estrés como viajar en un tren atestado, hacer un examen oral para obtener un grado académico y hacer un trabajo de fábrica que requiere muchas repeticiones de la misma operación aen corto tiempo (Frankenhauser, 1979).
Otros trabajos han demostrado un nexo entre el estrés y el sistema inmunológico del cuerpo, que protege contra la enfermedad. Los experimentos con animales han revelado la existencia de una relación entre los factores psicológicos y el sistema inmunológico. La actividad de este último en las ratas puede aumentarse o disminuirse mediante el condicionamiento, una clase de proceso adquisitivo que hemos estudiado en el capítulo 6. Más aún, cuando se sometió a los ratones a ruidos fuertes, su sistema inmunológico no funcionó con la eficacia normal. El efecto es similar cuando as ovejas de cuernos largos sufren el estrés de la captura ( Anderson , 1982).
Los estudios con animales demuestran asimismo un nexo entre el estrés y el cáncer. En un estudio, un grupo de ratones vulnerables al cáncer fue mantenido 400 días en una vivienda ordinaria, donde oían el ruido que hacía la gente y otros animales. Al finalizar ese período, 92% de los animales habían contraído cáncer. En cambio, cuando un grupo semejante de ratones era conservado en condiciones tranquilas y de poco estrés, apenas 7% contraía cáncer. En otros experimentos el cáncer se diagnosticó en un periodo más temprano y el fallecimiento ocurría más  pronto en los animales que recibían descargas frecuentes sin la posibilidad de escape que aquellos a quienes se  permitía afrontar el estés de las descargas mediante el escape ( Anderson, 1982).
Tales estudios, conviene recalcarlo, no prueban que el estrés produzca cáncer, sino que puede debilitar la capacidad del organismo para combatir esta enfermedad y también otras. Desde luego, nadie sabe si la gente reaccionará igual que los animales de laboratorio. Sin embargo, los investigadores han encontrado pruebas de una menor eficacia del sistema inmunológico en los astronautas del Skylab ( laboratorio espacial ) poco después de haber pasado or el estrés del aterrizaje. Y por lo menos un psicólogo encontró una correlación entre ciertas características de la personalidad, entre ellas la dificultad de superar el estrés, y el cáncer  y otras enfermedades graves ( Ader, citado en Anderson, 1982). Más aún, se sabe que el estrés en el trabajo o en la vida personal parece aumentar el riesgo de enfermedad coronaria. El nexo entre el estrés y  la enfermedad se aprecia sobre todo cuando alguien nada puede hacer para controlar la fuente de la tensión como cuando se pierde el trabajo o muere un pariente  ( Glass, 1977). Por otra parte, las personas de "Tipo A" propenden mucho a la cardiopatía . Las personas de tipoA extremo están obsesionadas por un sentido de urgencia del tiempo y sin cesar intentan hacer varias cosas a la vez. A menudo son hostiles e impacientes, hablan en forma entrecortada, tienden a terminar las oraciones del interlocutor y son competitivas y de trato difícil. En el trabajo ponen más empeño que sus subordinados ( Friedman y Rosenman, 1974). Las personas de "tipo B" rara vez sienten el impulso de aumentar la cantidad de trabajo que ejecutan. Por lo contrario, les preocupa la calidad de él y de su vida en general. Aunque a menudo son tan inteligentes, ambiciosas y prósperas  como las del tipo A, muestran menor agresividad.
Friedman y Rosebman  ( 1974) descubrieron que los hombres de Tipo A
estudiados primero en 1960 tenían una probabilidad casi tres veces mayor de sufrir una cardipatía en los siguientes 10 años que los del Tipo B.
Glass ( 1977) ha sugerido que los primeros son especialmente sensibles a las fuentes negativas del estrés que ponen en peligro su control sobre el ambiente ; parece que su reacción ante los acontecimientos productores de estrés es lo que incrementa la probabilidad de la cardiopatía.

FUENTES DE ESTRÉS EXTREMO

Fuera de laboratorio el estrés proviene de varias fuentes que incluyen desde el desempleo hasta el combate en época de guerra, desd un violento desastre natural hasta el estupro. En esta sección examinaremos sucintamente algunos de los principales estresores, los efectos que tienen en la gente y cómo tratamos de afrontarlos.
1- Desempleo . Es una de las fuentes más importantes del estrés. Un investigador descubrió que, cuando se elevan los índices de desempleo, también aumentan las admisiones de primer ingreso en los hospitales psiquiátricos, la mortalidad infantil, las muertes por cardiopatía, los padecimientos relacionados con el alcohol y los suicidios ( Brenner,1973, 1976). En un estudio sobre los trabajadores de la aviación que habían perdido su trabajo,  Rayman Bluestone ( 1982) observaron que muchos de los trabajadores padecían  hipertensión  y alcoholismo, fumaban en exceso y sufrían ansiedad. Otros estudios encontraron signo de tensión familiar. "todo se vino abajo", dijo uno de ellos después que él y su esposa perdieron su trabajo.
Las reacciones ante el estrés causado por el desempleo se producen en varias etapas  (Powell y Driscoll, 1973). Primero viene un período de relajación y alivio , en cual se toman una especie de vacaciones y se tiene la seguridad de que se encontrará otro trabajo. La etapa 2, caracterizada por un optimismo constante, es un período de búsqueda incesante de trabajo. En la etapa 3, un periodo de vacilación y duda, los desempleados se vuelven malhumorados , su relación con la familia y los amigos se deteriora y apenas si se molestan en buscar trabajo. Al llegar a la etapa 4, periodo de malestar y cinismo , simplemente se han dado por vencidos.
Conviene señalar que esos efectos no son universales, si bien resultan  muy frecuentes. Más aún, se sabe que el desempleo no sólo origina nuevos problemas psíquicos sino que saca a la superficie los que se hallaban latentes. Por último, dos estudios han demostrado que la mortalidad crece y que los síntomas psiquiátricos se agudizan no solo en período de gran desempleo sino también en los de auges rápidos y breves de la economía ( Eyer, 1977; Brenner,  1979).  Este hallazgo viene a corroborar la hipótesis expuesta antes: la de que el cambio  ( positivo o negativo) produce estrés.
2- Divorcio y separación.  Como observa Coleman ( 1984), "el deterioro o terminación de una relación  íntima constituye uno de los más poderosos estresores y una de las razones más frecuentes que impulsan a buscar la psicoterapia" ( p. 160). Los cónyuges pensarán haber fracasado en uno de los aspectos centrales de su existencia . Con frecuencia persisten estrechos vínculos afectivos después de la separación. Si sólo uno de los cónyuges quiso poner fin al matrimonio, puede sentirse triste y culpable por lastimar a alguien a quien  un día amó; el cónyuge rechazado experimentará humillación y autorrecriminación por su participación en el fracaso. Aun cuando hayan estado de acuerdo en separarse , su vida estará perturbada por sentimientos ambivalentes de amor y odio . En semejantes circunstancias es común encontrar mucha confrontación defensiva; la negación y el rechazo sirven a menudo de amortiguador al impacto del divorcio o separación.
3. Duelo. "Pero, ¡oh terrible dolor!, ahora que te has ido / ahora que te has marchado para nunca más volver." Con estas palabras describió John Milton la muerte del joven Lycidas , y habrá pocos que hayan perdido a un ser querido que no comulguen con los sentimientos del poeta. 
Casi todos superan la experiencia del duelo sin sufrir un daño permanente pero normalmente no sin antes pasar por lo que Freud llamó" periodo de duelo" . Janis y sus colegas ( 1969) han descrito el duelo normal como un aturdimiento inicial y mese de pena en que la ira , la desesperación , el dolor y anhelo , la depresión y apatía aparecen al mismo tiempo.
En un libro basado en su estudio clásico sobre las viudas de Londres, Parkes ( 1972) nos ofrece intuiciones profundas acerca del duelo típico . "Es como un sueño", dijo una viuda . Creo que voy a despertar y que todo habrá sido una pesadilla . Otra vez estará él conmigo ."Algunas viudas reconocieron en si mismas una necesidad irracional de tratar de encontrar a su esposo difunto. "Dondequiera que voy lo busco ", declaró una viuda . 
"Entre las multitudes, en el templo, en el supermercado . No dejo de ver los rostros en su busca ." En el mismo sentido, otra viuda dijo: "Voy al cementerio a visitar su tumba.... pero no está allí". La mayor parte de las viudas culpó a los médicos por no haber puesto más empeño, a Dios por haberse llevado a su esposo y hasta a su propio marido por haberlas abandonado . " ¿Por que me hizo esto a mí?", exclamó una mujer.
Las reacciones anteriores son intentos por confrontar de modo defensivo una realidad ineludible y dolorosa en extremo. Casi siempre permiten al superviviente recobrar fuerzas para seguir viviendo ; vender las pertenencias y abandonar la casa que compartieron con el difunto o difunta .
Resulta imposible mantenerse serenos bajo la fuerte tensión del combate.
La reacción incapacitante ante el estrés de guerra recibió el nombre de "choque por granada" en la primera Guerra Mundial y de " fatiga operacional" o neurosis bélica " en la Segunda Guerra  Mundial , " fatiga de combate" en la guerra de Corea y de Vietnam. En todos los casos los síntomas eran idénticos. El primer signo de desintegración del autocontrol puede ser el llanto por una frustración pequeña o tener una explosión de ira ante un comentario inofensivo. La reacción inicial da origen más tarde a una imposibilidad de dormir, a estremecimiento ante ruidos repentinos , a confusión psíquica , a llanto incontenible, o permanecer callado y con la mirada perdida . En la Segunda guerra Mundial , cerca del 5% de los combatientes fueron dados de baja por motivos psiquiátricos , y algunos de esos veteranos todavía permanecen hospitalizados a causa del estrés que vivieron .
Aun los soldados que logran superar bastante bien el estrés durante el combate se percatan a veces de que les cuesta mucho adaptarse a la vida normal una vez que dejan el campo de combate. A eso se le llama " trastorno de estrés postraumático", tema que se examina más afondo en el recuadro anexo.
-PRÓXIMA ENTRADA-


viernes, 2 de agosto de 2013

LOS NIÑOS NO MUEREN...

Saben que los niños son ángeles sin alas que nos manda el cielo para ser mas buenos
Son los que nos marcan donde está el camino
Donde está lo bello de nuestro destino





Cuando ríe un niño el sol aparece 

y todo se aclara
el mundo florece
Se enciende la vida
se encuentra el camino
y nos damos cuenta que seguimos vivos
Los niños no mueren
( los niños no mueren)
se nos van al cielo
( se nos van al cielo)
quedan en el alma 
y se ponen alas
y vuelan muy cerca
Los niños no mueren
( los niños no mueren)
se van por un tiempo
( se van por un tiempo)
a juntar estrellas 
y nacen de nuevo
en otro pequeño
( en otro pequeño)
Los niños del mundo
hoy sufren por hambre
por frío, por miedo
por falta de techo
Y llora la tierra
también llora el cielo
cada vez que un niño
se queda en silencio
Los niños no mueren
( los niños no mueren)
se nos van al cielo

( se nos van al cielo)
quedan en el alma
y se ponen alas
y vuelan muy cerca
Pequeño chiquito
( pequeño chiquito)
(requete chiquito
( requete chiquito)
no te vayas nunca
quedate conmigo que te necesito
( Los niños no mueren)
( solo van al cielo)




Muchas cosas para decir. Era el momento indicado para contarles porqué razón muchos niños viven tan poco tiempo, y todos se preguntan:¿ 'qué hizo este niño para merecer esto?' ¡ si no creó un karma!
Los chicos, como todos, vienen con una misión; en algunos casos llegan a la vida de alguien por un tiempo y parten habiendo dejado una enseñanza..-a los padres y su entorno-; tal vez , quien sabe, vienen a experimentar esa enfermedad.. PERO SI HAY ALGO CIERTO ES QUE NOS PONEN A PRUEBA A TODOS Y DAN LA OPORTUNIDAD DE BRINDARNOS Y SER SOLIDARIOS. D e hecho, la ciencia ha avanzado en la experiencia de los transplantes debido a todos los seres que vienen a exponerse sufriendo enfermedades, y a los que se van, posibilitando que sus órganos continúen en otros cuerpos, generando  vida una vez la decisión de sus familiares, también a prueba. Como ven, LA VIDA ES ESTA ESCUELA. En la Ley de Muerte Digna, no llegué a exponer que lo que no está contemplada es la eutanasia- sólo se desconectan las personas que no tienen respuesta cerebral, dándose por  culminada su vida. Del otro lado,la eutanasia tampoco está contemplada: cada ser humano viene con un ciclo de aprendizaje y karma pre-determinado, el tiempo debe ser exacto, ni más, ni menos, desde aquí queremos impedir su sufrimiento,pero TO DO TIENE UNA RAZÓN, - puede que ese ser esté respondiendo por causas en otra existencia- 'actos contra la Ley'-y deban estar vivas hasta cumplir el ciclo. Si éste se interrumpe entonces, el tiempo que quedaba pendiente deberá vivirse en una próxima existencia; pero NADA ES EL AZAR NI INJUSTO -claro que es muy doloroso e incomprensible ver el sufrimiento de una criatura, como su familia, pero el cielo conoce el 'para qué' y estemos serenos sabiendo que Renzo cumplió con creces esa misión como así sus padres y la sociedad. 
Había dicho - era el  m omento indicado- porque no estaba inspirada a escribir sobre esto; solo lloré una vez más ante esta bella canción de Floricienta.



donde está lo bello de nuestro destino

viernes, 26 de julio de 2013

Mecanismos de defensa


REPRESIÓN.Quizá el mecanismo más frecuente con que se bloquean las sensaciones y recuerdos dolorosos sea la represión. Es una forma de olvido y significa excluir los pensamientos desagradables de la conciencia.
Su forma más extrema es la amnesia , una absoluta incapacidad de recordar el pasado. Los soldados que sufren una crisis nerviosa en el campo de batalla suelen bloquear el recuerdo de las experiencias que provocaron su colapso (Grinker y Spiegel, 1945)). He aquí otros ejemplos de represión : olvidar que debíamos asistir a una entrevista de empleo el martes por la mañana u olvidar las cosas desagradables que dijimos en la fiesta de la noche anterior. En opinión de muchos psicólogos, la represión es un signo de lucha contra los impulsos que se oponen a los valores conscientes. Una adolescente a quien se ha inculcado que las"muchachas decentes" no tienen deseos sexuales coqueteará con un joven y luego sentirá remordimientos al experimentar la sensación erótica. Es probable que no advierta el conflicto entre sus valores y sus actos . La negación y la represión  son los mecanismos fundamentales de defensa. En la negación, excluimos las situaciones con las cuales no resulta imposible enfrentarnos. En la represión, bloqueamos los impulsos o pensamientos inaceptables. Ambos mecanismos constituyen el fundamento de otros medios defensivos de la confrontación.
             PROYECCIÓN. Si un problema no puede negarse ni suprimirse por completo, tal vez distorsionemos su naturaleza para manejarlo con más facilidad. Un ejemplo de ello es la proyección, o sea atribuir a otros nuestros motivos, ideas o sentimientos reprimidos. Adjudicamos a otros los sentimientos que no deseamos, con lo cual localizamos fuera de nuestro ser el conflicto. Un ejecutivo se siente culpable por el modo en que llegó al poder; es posible que proyecte su implacable ambición en sus colegas.
Piensa que se limita a cumplir con su deber, mientras que sus colegas son demasiado ambiciosos y anhelan el poder. Un estudiante de enseñanza media convence a su novia para que pasen juntos el fin de semana. La experiencia resulta desagradable para ambos. Días más tarde insiste en que fue ella quien lo orilló. Y no está mintiendo: en verdad está convencido de que es culpa de ella. Tal vez se siente culpable por insistir en que pasaran juntos el fin de semana, molesto con ella por no haberlo disuadido y desconcertado por lo que sintió durante la experiencia. Para tranquilizarse, sitúa la responsabilidad fuera de sí mismo. En ambos casos, el problema causante de la represión ha sido reprimido y luego traducido en una forma más tolerable y fácil de manejar.
Dana Bramel  (1962) demostró la proyección en un experimento en el cual a un grupo de varones heterosexuales se les asignó un compañero y se les hizo creer a algunos que tenían tendencias homosexuales mensurables.
A otros no se les engañó. Branel estudió después las formas en que los sujetos engañados trataban de afrontar las"pruebas" supuestamente inquietantes de que tenían tendencias homosexuales. Muchos recurrieron a la proyección : en las entrevistas realizadas después del experimento muchos más sujetos del grupo experimental que del grupo de control las atribuyeron a sus compañeros. En otras palabras, sortearon el estrés localizando el problema fuera de sí mismos.
IDENTIFICACIÓN. El inverso de la proyección es la identificación. Mediante la proyección nos liberamos de las características desagradables que hemos reprimido al atribuirlas a otro. Por medio de la identificación asumimos los rasgos de otra persona para participar en sus triunfos y evitar sentirnos incompetentes . Las acciones de aquel a quien admiramos sustituyen las nuestras. La identificación se considera algunas veces una forma de confrontación defensiva por permitir resolver los conflictos en forma vicaria. Un progenitor que no haya logrado sus ambiciones profesionales puede compartir emocionalmente el éxito profesional de su hijo. Cuando el hijo recibe un ascenso, su progenitor siente que él ha triunfado.
La identificación se emplea a menudo con una forma de autodefensa en situaciones donde el sujeto se siente totalmente desvalido. El psicoanalista Bruno Bettelheim, que estuvo prisionero en un campo de concentración de los nazis, describe cómo algunos de sus compañeros fueron identificándose poco a poco con los guardas nazis. Con los años empezaron a imitar su habla y manerismos, y en ocasiones hasta sus valores. Bettelheim explica que los prisioneros eran totalmente dependientes de los guardias, quienes podían tratarlos como quisieran. Las relaciones entre un prisionero y el guardia se parecía a la que existe entre padre e hijo. Bettelheim señala que lod guardias quizá intentaban hacer que los prisioneros se sintieran niños. Por ejemplo, tenían que pedir permiso  para ir al sanitario. Algunas veces se les negaba el permiso, obligándolos  a mojarse los pantalones. Reducidos a una condición de niños y dedesvalidez, los prisioneros retornaron a un patrón desarrollado en la niñez. Se identificaron con el agresor (Bettelheim, 1943, 1960). A semejanza de los niños que entren en conflicto con un adulto poderoso y amenazador , admiraban a su enemigo e imitaban su conducta como una confrontación defensiva ante un estrés insoportable e inaceptable.

REGRESIÓN. Bajo fuerte tensión las personas, igual que las víctimas del campo de concentración descritas por Bettelheim, pueden retroceder a otras clases de conducta infantil. A esto se le llama regresión. En el capítulo 12, por ejemplo, dijimos que los que se quedan fijos en una de las primeras etapas freudianas (oral, anal o fálica) tienden a mostrar rasgos infantiles inmaduros, los cuales están conexos con esas etapas cuando sufren estrés.
¿ Por qué se da la regresión? Algunos psicólogos dicen que se debe a que un adulto no puede resistir sentirse desvalido. Por su parte,  todos los días a los niños se los hace sentir desvalidos y dependientes.Al parecernos más al niño, podemos soportar mejor la dependencia total o la desvalidez.
Pero la regresión no siempre nace de la dependencia impuesta. Los adultos que lloran cuando sus palabras y argumentos fallan esperan posiblemente que quienes los rodean accionen en forma empática , como lo hicieron sus padres cuando eran niños. Otros se valen de los berrinches de manera semejante. En ambos ejemplos, se está recurriendo a conductas infantiles para resolver un problema, con la esperanza de que alguien responda como lo hicieron los adultos en su  niñez . Por incorrecto que parezca, ese comportamiento tan inmaduro y manipulador a menudo da buenos resultados, por lo menos durante un tiempo.
RACIONALIZACIÓN. Este mecanismo de defensa es una forma sutil de negación. Comprendemos que estamos amenazados pero nos desligamos del problema localizándolo y racionalizándolo, casi como si se relacionara con otros sin afectarnos emocionalmente . Los padres que se sientan a discutir las dificultades de sus hijos en una nueva escuela y horas después se encuentran adentrados en un intrincado intercambio referente a la educación en sí seguramente están utilizando este mecanismo de defensa. Parecen ocuparse de sus problemas pero, en realidad, se han desvinculado de sus emociones.
A semejanza de la negación, la racionalización puede ser un mecanismo útil en ciertas circunstancias. Los médicos y enfermeras todos los días en su trabajo. Es preciso que mantengan cierto grado de indiferencia si desean no perder su objetividad. Bettelheim  dice haberse sentido completamente indiferente durante su viaje a un campo de concentración. Sencillamente no sentía que estuviera viviendo esa experiencia +(Bettelheim, 1943).

FORMACIÓN REACTIVA. La expresión formación reactiva designa una forma conductual de negación, en la cual el individuo expresa con exagerada intensidad ideas y emociones que son lo contrario de lo que piensa. 
La exageración es la clave de su proceder. El hombre que describe un rival con términos extravagantes posiblemente esté encubriendo los celos que le inspiran el éxito de su oponente. La mujer demasiado afable que exclama "Nunca he estado enojada en mi vida", tal vez  adopte una confrontación defensiva ante los sentimientos de hostilidad reprimidos que le resultan intolerables. La formación reactiva también es un medio de convencerse uno mismo de que sus motivos son puros. Si una mujer siente ambivalencia ante el hecho de ser madre, acaso dedique todo el tiempo a sus hijos con el propósito de probarse a sí misma que es una buena madre.

DESPLAZAMIENTO. El desplazamiento es un reencauce delos motivos y emociones reprimidos, apartándolos de sus objetos originarios y sustituyéndolos por otros. Es un mecanismo que permite a esos impulsos encontrar una nueva expresión. El hombre que siempre ha querido ser padre y que se entera de que le será imposible tener hijos se sentirá seguramente inadecuado. De ahí que experimente un cariño entrañable por una mascota o por el hijo de su hermano o hermana. Si  un empleado debe sonreír y aceptar todo cuanto dice su jefe , llegará a casa y reñirá con su esposa o hijos. El nuevo objeto no siempre resulta un  sustituto totalmente satisfactorio, pero por lo menos brinda un poco de alivio, tal vez , permite al sujeto afrontar mejor lo que de otra manera hubiera sido imposible de encarar.

SUBLIMACIÓN. La sublimación consiste en transformar los motivos y sentimientos reprimidos en formas más aceptables desde el punto de vista social. La agresividad se transforma a veces en competitividad en los negocios o en los deportes. Un deseo fuerte y persistente de atraer la atención puede convertirse en un interés por la actuación o la política. La curiosidad referente al cuerpo humano puede transformarse en el deseo de pintar o fotografiar desnudos.
En la teoría freudiana, la sublimación no sólo es necesaria  sino además indispensable. Si la gente logra transformar sus impulsos sexuales y agresivos en formas socialmente aceptables, sin duda saldrá ganando. Los impulsos instintivos son por lo menos parcialmente satisfechos con poca ansiedad y sentimientos de culpabilidad. Además, la sociedad progresa gracias a la energía y esfuerzos encausados hacia las artes, la literatura, la ciencia y otras  actividades útiles para ella.

jueves, 25 de julio de 2013

Cómo afrontan los seres humanos el estrés


Cualquiera que sea su fuente, el estrés exige ajuste. Los psicólogos distinguen dos clases de ajuste: confrontación directa y confrontación defensiva. La confrontación directa denota cualquier acción que tomemos para cambiar una situación desagradable. Cuando nuestras necesidades o deseos se frustran, tratamos de quitar los obstáculos que obstruyen el camino o simplemente desistimos. De manera análoga, cuando estamos bajo una amenaza, procuramos eliminar su causa atacándola o escapando de ella.
La confrontación defensiva designa las diversas maneras en que uno se convence a sí mismo de que realmente no hay amenaza alguna o de que no desea algo que le es imposible conseguir. Es una modalidad de autoengaño que caracteriza los conflictos internos y, a veces, inconscientes. Desde el punto de vista emocional no podemos traer a la superficie un problema y encararlo directamente por ser demasiado amenazador. En la autodefensa rehuimos el conflicto.
CONFRONTACIÓN DIRECTA

Cuando sentimos amenaza, frustración o conflicto, tenemos tres opciones básicas para confrontarlos
directamente: confrontación, compromiso o retirada. Podemos afrontar un problema directamente e intensificar nuestro esfuerzo por obtener lo que deseamos(confrontación). Podemos también renunciar a una parte de lo que queremos y quizá persuadir a los demás a que renuncien a una parte de lo que desean(compromiso). Otra alternativa consiste en admitir la derrota y dejar de pelear(retirada).
Para ilustrar lo anterior pongamos el caso de una mujer que lleva años trabajando sin que haya sido ascendida nunca. Se entera de que ello se debe a que no está dispuesta a dejar temporalmente la oficina central de la empresa para irse a una sucursal situada en otra parte del país donde adquirirá mayor experiencia. Su negativa a trasladarse a otra localidad constituye un obstáculo entre ella y la meta de progresar en su carrera.
Cuenta con varias opciones. Veamos una por una.

CONFRONTACIÓN. La confrontación consiste en afrontar una situación productora de estrés en forma directa, reconociendo que existe un problema y que es preciso encontrar la solución, abordando sin rodeos y avanzar con determinación en la obtención de los objetivos. La característica distintiva del "estilo confrontacional" (Golden, 1982) es hacer grandes esfuerzos por sortear el estrés y alcanzar las metas. Para ello se requerirá quizá aprender nuevas destrezas, contar con la ayuda de otros o simplemente poner más empeño. Hay veces en que se necesita cambiar uno y la situación. La mujer que hemos descrito pudiera decidir que, si ansía progresar en su compañía, tendrá que cambiar radicalmente de actitud, y decirle a su jefe que ahora está dispuesta a trasladarse a otra localidad. También podría intentar modificar la situación en diversas formas. Podría poner en tela de duda la suposición de que la sucursal le brindará la clase de experiencia que su supervisor piensa que requiere. Podría tratar de persuadir al jefe de que, si bien nunca ha trabajado en una sucursal, tiene suficiente experiencia para ocupar un puesto de mayor responsabilidad en la oficina central. Otra alternativa sería recordarle al supervisor que la empresa tiene la obligación de más mujeres a los puestos superiores.
La confrontación también incluye a veces manifestaciones de ira. La ira puede dar buenos resultados, en especial si nos han tratado injustamente y si la expresamos con discreción en vez de explotar. En cierta ocasión una revista de circulación nacional publicó un ejemplo eficaz y divertido de ira controlada ante un accidente insignificante pero desagradable.
Un automovilista llegó a un cruce y hubo de frenar para no atropellar a una frágil anciana que estaba cruzando la calle. El conductor detrás de él tocó el axón con impaciencia; entonces el automovilista apagó el motor, sacó la llave de la ignición, se dirigió hacia el otro auto y le entregó la llave al conductor. "Aquí tienes la llave",le dijo, atropéllala tú. Yo no puedo hacerlo. Me recuerda a mi abuelita ".

        COMPROMISO. El compromiso es el modo más común y adecuado de afrontar directamente el conflicto o la frustración. A menudo nos damos cuenta de que es imposible tener todo cuanto deseamos y que no podemos esperar que hagan exactamente lo que nos gusta. En tales casos conviene que nos conformemos con menos de lo que inicialmente habíamos deseado. Una joven que toda su vida ha amado  los animales y acariciado el deseo de ser veterinaria, descubrirá acaso en la universidad que tiene menos aptitud para la biología de lo que había creído y que le produce tal repugnancia la disección de especímenes en el laboratorio, que nunca lograría operar un animal. A manera de compromiso, opta por convertirse en técnica en zoología, o sea en una persona que trabaja de ayudante del veterinario.
     
RETIRADA. Algunas circunstancias, el modo más adecuado de afrontar el estrés consiste en alejarse de la situación. Si una persona se halla en un parque de diversiones y siente ansiedad al contemplar la montaña rusa, puede escoger otro juego menos peligroso e incluso marcharse del parque.
La mujer cuyo ascenso parece depender de un cambio temporal de domicilio tal vez opte por dejar su trabajo y conseguir empleo en otra compañía.
Otra alternativa consiste en que imagine que se escapa de la situación productora de tensión al decidir que el ascenso ya no le interesa y que ha llegado al nivel de su carrera que se había fijado.
Podemos comparar la retirada con la simple negativa de encarar los problemas. Pero cuando advertimos que nuestro adversario es más potente que nosotros o que es imposible cambiar realmente nuestra personalidad, alterar la situación o llegar a un compromiso, la retirada es un ajuste realista y positivo sobre todo si cualquier tipo de agresión sería autodestructivo. En situaciones aparentemente desesperadas, como los desastres submarinos y los que ocurren en las minas, pocas personas sienten pánico (Mintz, 1951). Desisten pues piensan que nada pueden hacer para salvarse. Si la situación es en realidad inevitable, la resignación es a veces la mejor manera de confrontarla.
Quizá el mayor peligro estriba en que la retirada puede convertirse en evitación de todas las situaciones parecidas. Podemos llegar al extremo de negarnos a ir a los parques de diversiones o al carnaval. La mujer que no quiso cambiarse a una sucursal de la empresa puede renunciar a su trabajo sin siquiera buscar otro. En tales casos, la confrontación por retirada se transforma en una evitación maladaptativa, y comenzamos a sospechar entonces que el ajuste no es eficaz. Más aún, las personas que han desistido se hallan en una posición tal que no pueden aprovechar una situación más propicia en caso que se les presente. Por ejemplo, a un grupo de alumnos de quinto grado el maestro que les puso problemas insolubles y otro maestro maestro les asignó problemas que sí tenían solución. Cuando el primero les planteó más tarde problemas que podrían resolverse, los estudiantes no no consiguieron solucionarlos aun cuando habían resuelto problemas casi idénticos propuestos por el otro maestro (Dweck y Repucci, 1973).
La retirada, cualquiera que sea su forma, tiene aspectos negativos y positivos a a la vez. Pese a ser un método eficaz de confrontación, conlleva peligros intrínsecos. Lo mismo suele suceder con la confrontación defensiva, tema que a continuación trataremos.

                                  CONFRONTACIÓN DEFENSIVA
Hasta ahora hemos hablado de afrontar el estrés que surge de fuentes reconocibles. Pero hay veces en que es imposible identificar o encarar directamente la fuente de estrés. Por ejemplo, supongamos que el lector retorna al estacionamiento y descubre que alguien ha golpeado su auto y ha huido de allí. O bien supongamos que debe posponer las vacaciones porque el aeropuerto está enterrado bajo dos metros de nieve. En otros casos; un problema causa tal amenaza emocional que simplemente no podemos afrontarlo directamente. 
Qizá averigüemos que un pariente cercano está en el período terminal de una enfermedad, otra posibilidad sería que, al cabo de 4 años de duros estudios, nos rechacen de la escuela de medicina y tengamos que renunciar a la ambición de ser médico.
En todos los casos anteriores da estrés y es poco o nada lo que podemos para afrontarlo directamente. Las personas tienden entonces a recurrir a los mecanismos de defensa. Estos mecanismos son un medio de engañarse uno mismo respecto de las causas de la situación causante del estrés, con lo cual se aminoran la presión, frustración, conflicto y ansiedad. La índole autoengañadora de tales ajustes llevó a Freud a la conclusión de que son enteramente inconscientes. A Freud le interesaban mucho las distorsiones de la memoria y los sentimientos y la conducta irracionales, todo lo cual era para él síntoma de una lucha contra los impulsos inconscientes. Por consiguiente, opinaba que los medios defensivos de confrontación siempre nacen de los conflictos inconscientes y que tenemos un control escaso o nulo sobre ellos.  No todos los psicólogos aceptan semejante explicación. A menudo advertimos que estamos sacando algo fuera de la memoria o engañándonos de otra forma.Todos hemos explotado en presencia de una persona cuando en realidad sabemos que estábamos enfadados con otra.
Sin importar si los mecanismos de defensa operan de modo inconsciente, proporcionan un medio de sortear el estrés que de lo contrario nos resultaría insoportable. Examinemos ahora más detenidamente los principales mecanismos de defensa.

         NEGACIÓN. Uno de los mecanismos de defensa más comunes es la negación, o sea no reconocer una realidad dolorosa o amenazadora. Como vimos en el capítulo 11, la primera reacción de casi todos cuando sabemos que vamos a morir es la negación. Lazarus(1969) cita el ejemplo de una mujer que estaba a punto de morir por quemaduras graves. Al principio se sentía deprimida y con miedo, pero al cabo de unos cuantos días empezó a tener la seguridad de que pronto podría volver a casa y cuidar a sus hijos, pese a que todos los parámetros médicos indicaban lo contrario. Al negar la gravedad de sus lesiones, esta mujer logró mantenerse tranquila y optimista. No fingía para tranquilizar a sus parientes y amigos: creía en verdad que se recuperaría. En una situación similar, C. T Wolff y sus colegas (1964) entrevistaron a los padres de unos niños que morían lentamente de leucemia. Algunos negaban la enfermedad de sus hijos y otros la aceptaban. El examen físico reveló que los primeros no mostraban los síntomas fisiológicos del estrés, entre ellos un exceso de ácidos gástricos, que se advertían en los que la aceptaban.
Muchos psicólogos dirán que, en tales circunstancias, la negación es una solución positiva. Pero otras veces las cosas no son tan claras. Los estudiantes que niegan la necesidad de estudiar y que prefieren pasar las noches viendo películas posiblemente sean reprobados. El adicto a la heroína que insiste en que no hace más que ensayar la droga está engañándose a sí mismo.

He hasta aquí por adelantarles este tema interesante  en el que todos nos reflejamos.. pues quién no ha vivenciado una confrontación defensiva, cierto?  No se atormenten luchando contra la realidad de haber hecho algo malo; tengan presente que la ' tierra pura' y el 'infierno' existen dentro de nuestro corazón, forman parte de nuestra misma esencia.. creo que es mejor, en estos casos, aceptar que la vida es esa constante batalla con uno mismo y no todos tenemos la capacidad de control en todas las circunstancias. Simplemente has siempre lo mejor. Y no tendrás que reprocharte ni arrepentirte de nada.
 regreso pronto con el resto de los mecanismos de defensa.







miércoles, 17 de julio de 2013

Más información acerca del estrés

Obsé,rvese que todos los acontecimientos productores de estrés que hemos mencionado hasta ahora suponen un cambio. Pero la gente prefiere un sentido de orden, de continuidad y de predicilidad en su vida(Butler, 1975). Por tanto, cualquier suceso, bueno o malo, que ocasiona cambios en la existencia será percibido como productor de estrés. Dicho con otras palabras el carácter de estrés de varias situaciones se determina por el grado e cambio que requieren. En 1967 Holmes y Rahe inventaron una tabla Escala de clasificación de reajuste social(SRRS) para medir cuánto estrés puede una persona sufrir en cierto período. Los dos investigadores empezaron recopilando una lista de eventos que, según pensaba, causaban estrés por crear un cambio ,para bien o para mal, en el patrón de vida del sujeto. En consecuencia, exigían ajuste. A cada evento se asignaba un valor puntual según la cantidad de cambio que exigiera. El hecho que producía más estrés en la lista fue la muerte del cónyuge. Recibió una puntuación de 100. En la parte inferior de la escala, un pequeño problema con la ley recibió una clasificación de 11. He aquí algunos otros eventos de inventario:
Divorcio..............73       Otra hipoteca..........31
                                     Cambio en las
Muerte de un pariente     responsabilidades en el
cercano...............63      trabajo.......................29
Daño personal
o enfermedad......53      Hijo o hija que
Matrimonio..........50     se marcha de casa.......29
Reconciliación             Gran logro personal........28
conyugal.............45     Cambio
Embarazo............40    en las condiciones de vida 25
Arribo de un              Cambio de escuela..............20
nuevo miembro en      Cambio en las
la familia..............39    actividades sociales............18
                                   Vacaciones.........................13
Nótese que el carácter de estrés de los eventos precedentes nada tiene que ver con su
conveniencia o inconveniencia."Cambio en las responsabilidades del trabajo" tiene 29 " unidades de estrés" se deba a la promoción a un trabajo interesante o consista en la asignación de un mayor volumen de trabajo minucioso y aburrido. "Cambio en las condiciones de vida" tiene 25 unidades de estrés sin importar si se trata  de mudarse a una maravillosa mansión o dejar un espacioso y atractivo departamento pobre y con muchas carencias pero que está a nuestro alcance.
Usando la escala SRRS,  basta sumar las calificaciones concedidas al estrés de todos los eventos por lo que la gente ha pasado en determinado período para calcular el grado de estrés que han sufrido. En general, una puntuación total de 150-199 corresponde a un estrés ligero; 200-299 indica una crisis moderada y 300 o más denota una grave crisis en la vida. Por ejemplo, la reconciliación conyugal(45) junto con el embarazo (40), una nueva hipoteca(31),y un cambio en las condiciones de vida (25) y un cambio en las actividades sociales (18) dan un total de 159 puntos o sea un"estrés ligero" .
Holmes y Rahe subrayan que el estrés surge de eventos bastante dramáticos en nuestra existencia. Pero Lazarus (1981, 1983) señala que en gran parte el estrés surge de no eventos, es decir, de condiciones crónicas o constantes  de la vida: aburrimiento, tensión constante en la relación familiar, falta de progreso ocupacional, aislamiento y soledad, ausencia de significado y de participación personal" (1981, p. 60).
La parte medular del pensamiento de Lazarus es el concepto de "nimiedades" que define como malestares, irritaciones y frustraciones insignificantes. Al parecer cosas de poca monta como quedar atrapado en un congesionamiento de tráfico, equivocarse de llave al tratar de arrancar el automóvil o discutir sobre asuntos de poca importancia puede ocasionar estrés, lo mismo que los grandes acontecimientos de la existencia como los de la escala de Holmes y Rahe. Esto no significa que Lazarus prescinda de los grandes sucesos. Por el contrario, piensa que son muy importantes no sólo por originar directamente estrés, sino porque desencadenan pequeñas contrariedades " que dan origen al estrés. El"divorcio" por ejemplo, podría obligar a un hombre inexperto a realizar tareas como hacerse la comida, lavar la opa o limpiar la casa; también podría obligar a una mujer a realizar trabajos domésticos como reparar la cerca o el empaque de una lave de agua sin haverlo hecho nunca antes" (1981, p. 62). Así pues, un evento de gran trascendencia crea otros efectos secundarios de menor importancia. "En suma", dice Lazarus "los grandes acontecimientos no tienen un carácter decisivo, sino lo que sucede día tras día, sea o no provocado por ellos"" (1981, p. 62).
Hemos ido hablando de los eventos y situaciones externos, tanto grandes como insignificantes, como fuente del estrés. Las examinaremos por separado antes de abordar las diferencias en la forma que las personas reciben el estrés y se adaptan a él,
PRESIÓN
La presión se presenta cuando nos vemos obligados a acelerar, intensificar o cambiar la dirección del comportamiento o bien cuando debemos alcanzar un alto nivel de ejecución (Coleman y otros, 1984). En parte, la sensación de la presión hace de nuestro interior, de las metas e ideales más personales. La preocupación por nuestra inteligencia, aspecto, popularidad o talentos puede empujarnos a niveles más altos de excelencia. Este tipo de presión a veces resulta constructiva. Puede culminar , entre otras cosas, en un


verdadero empeño por aprender a tocar un instrumento musical, lo cual terminará procurándonos enorme placer. Por otra parte, la presión interna puede resultar destructiva si nuestros objetivos son imposibles de conseguir.
El sentido de presión proviene también de factores externos. Entre los más significativos y constantes se encuentran las exigencias aparentemente inexorables de que compitamos, de que nos adaptemos al cambio tan acelerado de la sociedad y de que respondamos a lo que la familia y los amigos esperan de nosotros. Las fuerzas que nos impelen a competir afecta casi todas las relaciones en la vida moderna. Competimos por grados académicos, por alcanzar la popularidad, por conquistar a nuestra pareja sexual y matrimonial, por los empleos. Se nos inculca a pensar que el fracaso es vergonzoso. Por tanto, la presión para que triunfemos puede ser muy intensa.


FRUSTRACIÓN

También la frustración contribuye a intensificar el estrés. Se presenta cuando alguien no puede llegar a la meta porque una persona uobstáculo se interpuso en su camino. Así, el adolescente perdidamente enamorado de una cantante muy popular se enterará con tristeza de que ya está casada y es muy feliz. El estudiante de enseñanza media que obtiene bajas calificaciones quizá no sea admitido en la universidad donde estudió su padre. Estas personas deben renunciar a sus metas por ser inalcanzables o encontrar la manera de vencer los obstáculos.
El adolescente enamorado de la cantante seguramente se recuperará en poco tiempo. El estudiante afronta un problema más complejo. Lo más seguro es que su  su primera reacción sea de ira contra sí mismo por no haber estudiado más, contra su padre por presionarlo para que se inscriba en esa universidad y contra el consejo de admisión por no tener en cuenta que él estaba resfriado en el día de los exámenes. Quizá no exprese su enojo directamente; quizá ni siquiera se percate de su decepción o la reconozca.
Con todo, ha de encontrar una nueva forma de conseguir su objetivo o de cambiarlo y concentrarse con ingresar en otra escuela.
Coleman (1979) distingue cinco causas fundamentales de la frustración . Las dilaciones son difíciles de aceptar porque la sociedad moderna recalca el valor del tiempo. El que haya quedado atrapado en un congestionamiento de tránsito está familiarizado con este tipo de frustración.
Por otra parte, la publicidad hace atractivos los bienes de consumo y por lo mismo nos sentimos frustrados si algo que nos gustaría poseer se halla fuera de su alcance inmediato. La falta de recursos es especialmente frustradora para las personas de bajos ingresos, pues no pueden comprar un automóvil e ir de vacaciones a los lugares que los programas de televisión y los artículos de revistas presentan como una necesidad para todo mundo. Las pérdidas, entre ellas el final de un amorío o de una amistad entrañable, causan frustración porque a menudo nos hacen sentirnos desvalidos, insignificantes y como personas sin valor.
El fracaso es fuente frecuente de la frustración, sobre todo si culpamos a la sociedad y nos creemos incapaces de cambiar la situación. Nuestro sentido de impotencia puede culminar en la enajenación, la desesperación y un sentido de que nada de lo que hagamos tiene realmente importancia.
-CONFLICTO- publicado entre entradas anteriores-

-ANSIEDAD
La ansiedad es un factor en extremo complejo y desconcertante que favorece el estrés. En los ejemplos mencionados hasta ahora, los que sufrían estrés sabían por qué se sentían frustrados o molestos. En cambio, las víctimas de la ansiedad ignoran la causa de su estado. Sienten todos los síntomas del miedo(hormigueo en el estómago, falta de respiración, tensión muscular, incapacidad para pensar claramente, etc.) pero no saben por qué. Muchos psicólogos recurren a la teoría psicoanalítica para explicar la ansiedad. Según dicha teoría, la ansiedad es un signo de conflicto interno e inconsciente. Algún deseo que entra en conflicto con los valores conscientes del individuo amenaza con salir a la superficie. Una joven está furiosa con su madre pero cree firmemente que no es bueno enojarse con sus padres. Si sus inhibiciones contra la ira son muy fuertes, usará todas sus energías para no darse cuenta de cuán furiosa está. Pero la ira persiste debajo de la superficie. En el momento en que hay peligro de que irrumpa en la inconciencia, sentirá ansiedad y nerviosismo. Lo único que sabe es qué algo terrible está a punto de ocurrir y que siente miedo.
Examinaremos más detenidamente la ansiedad, sus causas y efectos en el siguiente capítulo.


ESTRÉS Y DIFERENCIAS INDIVIDUALES
Algunos parecen sortear los principales cambios de su vida sin que sufran mucho estrés; otros tienen grandes dificultades hasta con problemas insignificantes. ¿ A qué obedece la diferencia? Las respuestas parecen ser las diferencias individuales en la percepción y en la acción ante hechos capaces de producir estrés.
Un obstáculo que para una persona es un grano de arena le parecerá una montaña a otra. Un experto trabajador de la construcción no se inmuta al sentarse en un andamio a cientos de metros en el suelo para clavar un tornillo o tomar los alimentos; en cambio, con sólo verlo, un transeúnte se sentirá lleno de ansiedad. El paciente que va a ser sometido a una operación grave quizá siente menos ansiedad  que la persona que  acude al  médico para un exámen ordinario. El trabajador a quien despiden de su empleo y el soldado atrapado detrás de las líneas enemigas, acaso sienten los mismos temores. En una palabra, el grado de estrés que experimentamos depende en parte de cómo interpretemos la situación.
Depende de las circunstancias el hecho de que una situación nos parezca productora de estrés o no. El que tiene seguridad en sí mismo, que se considera adecuado para afrontar los hechos de la vida, tiende menos a pensar que una situación causa estrés que la persona sin seguridad en sí misma. Por ejemplo, los estudiantes que saben que pueden ponerse a estudiar cuando sea necesario y que esto les ha dado antes buenos resultados, estarán más tranquilos en la víspera de un exámen que aquellos que han recibido bajas calificaciones en exámenes anteriores. Si una persona ha sabido adaptarse a los cambios de empleo en el pasado, seguramente los nuevos cambios le produzcan menos tensión que aquellos a quienes el ajustarse a los cambios les ha sido muy difícil.
Kobasa(1979) examinó detenidamente a un grupo de individuos que habían tolerado el estrés extraordinariamente bien o que habían madurado gracias a él. Lo que todos ellos tenían en común es un rasgo al que Kobasa llamó dureza: se creían en control absoluto de su vida, estaban muy comprometidos con su trabajo y sus valores personales, las difíciles exigencias del ambiente les planteaban retos en vez de atemorizarlos. El estudio de Kobasa indicó que la respuesta de las personas ante el estrés depende en parte de si creen ejercer control sobre los acontecimientos o si se consideran impotentes. La investigación dada por Seligman (1975) muestra que los individuos en situaciones aparentemente desesperadas no sólo se tornan apáticos sino que, cuando cambia la situación, no reconocen que ya están en condiciones de afrontarlas mejor. Permanecen pasivos aun cuando hay oportunidades de superar las circunstancias.
Y con esto damos por concluido el tema de las diferencias individuales y su relación con la susceptibilidad al estrés.¿Y qué decir del comportamiento bajo el estrés una vez que éste se presenta? También aquí se dan diferencias entre los individuos. Así, en los desastres naturales algunos  movilizan de inmediato sus fuerzas para salvarse. Otros pierden el control. Y otros pierden momentáneamente el autocontrol pero lo recobran, junto con la capacidad de reacción casi al instante. Y por último hay quienes simplemente se niegan a admitir que hay un peligro.En la siguiente sección, analizaremos lo que las personas optan por hacer cuando sufren estrés.








de excelencia

domingo, 14 de julio de 2013

Ajuste

Bien... EL ESTRÉS.
. un tema muy enriquecedor prometido y solicitado:
Nuestro cuerpo posee un mecanismo llamado HOMEOSTASIS; este  consiste en la recuperación del equilibrio ante un agente externo que demanda un cambio. En este caso se trata de las circunstancias que interpretamos como amenaza para nuestro estado emocional, o estado  fisiológico, según  el área  corporal  que  que recibe el  ESTÍMULO, requiriendo que ajustemos para reestablecer el equilibrio , retomando el estado en que nos encontrábamos antes del suceso, este a juste  es llamado estrés; para este proceso el cuerpo activa un mecanismo fisiológico denominado reacción de  lucha - huida :el sistema nervioso se divide en dos sistemas, el  nervioso central(SNC) y sistema nervioso periférico(SNP),     dividido en somático y autónomo - simpático  y parasimpático- ;anatómico y funcionalmente distintos . El sistema autónomo es involuntario , formado por los nervios motores que controlan el músculo cardíaco, glándulas y músculo liso.( Se encuentra en las paredes de los vasos sanguíneos y sistemas digestivo, respiratorio y reproductor; 
El sistema  somático enerva los músculos esqueléticos que pueden moverse a voluntad.
 En la a reacción de lucha-huida se activa el sistema autónomo simpático: prepara el cuerpo para la acción. Aparecen los rasgos físicos del miedo:se dilatan las pupilas  ,  los vasos sanguíneos de la piel y el tubo intestinal se contraen  , esta contracción incrementa el retorno de la sangre al corazón elevando la presión sanguínea y permitiendo que más sangre sea enviada a los músculos, el corazón late más rápido y más fuerte y la tasa respiratoria se incrementa. Los músculos unidos a los capilares de la piel se contraen, el movimiento rítmico del intestino se detiene y los esfínteres (músculos situados en el extremo de los intestinos y en la abertura de la vejiga se relajan. Estas reacciones inhiben las operaciones digestivas pero la relajación de los esfínteres también puede tener la consecuencia de permitir la defecación o la micción involuntarias. La estimulación simpática provoca que la médula suprarrenal libere adrenalina que junto con otras hormonas, causa la liberación de grandes cantidades de glucosa  del hígado en el torrente sanguíneo esta glucosa es la fuente de energía suplementaria para los músculos .
El sistema nervioso parasimpático por lo contrario está implicado primariamente en las actividades restauradoras  del cuerpo ; estimulación parasimpática hace más lenta la frecuencia cardíaca, las glándulas salivales y de la estructura del SNC encargadas de controlar las glándulas salibales y de las glándulas digestivas del  estómago.
El SNC es un sistema de procesamiento de la información muy complejo que maneja muchas áreas simultáneamente , está formado por una organización jerárquica de neuronas . La información que se recibe del medio externo e interno está primariamente enviada vía impulsos nerviosos hacia los órganos efectores como las glándulas y el músculo. 
Estructuras  reciben la información del medio externo e interno para ser viada vía  SNP a los centros de procesamiento en el SNC.
En fin... supongo que habrán discernido el porqué el estrés deteriora el funcionamiento general del cuerpo, este funcionamiento está regido por tres sistemas interconectados: el sistema nervioso central, el sistema endócrino y el sistema inmunológico.
 Por tanto, los seres humanos somos un ser PSICONUROINMUNOENDOCRINOLÓGICO.

  Ahora vamos a ver qué nos dice Morris acerca del ajuste.

AJUSTE
Cada ajuste es un intento (exitoso o fallido) de superar el estrés, de adaptar nuestros deseos a las exigencias del ambiente, a sopesar nuestras necesidades con las posibilidades realistas y sortear lo mejor posible los límites de la situación. El estudiante que no logra el papel de protagonista en una obra de su escuela puede renunciar a la producción con un gesto de enojo, aceptar un papel secundario, encargarse de la crítica teatral en el periódico de la escuela o quizá formar parte del equipo de discusión. Cada respuesta es un ajuste al estrés producido por el fracaso, aunque algunas sean más constructivas a la larga.
En el presente capítulo examinaremos los tipos de problemas que encaramos en la vida y las diversas formas en que procuramos resolverlos. Veremos asimismo que casi todos los problemas son       numerosos e intrincados, y que afrontar el estrés rara vez es fácil. Finalmente, examinaremos lo que los psicólogos quieren decir cuando afirman que alguien está bien " adaptado".

¿ A QUÉ HEMOS DE ADAPTARNOS?

Cuando nos parece imposible afrontar las exigencias del ambiente, cuando sentimos la amenaza de un daño físico o psíquico, comenzamos a experimentar tensión y malestar. Sentimos entonces el estrés. Este vocablo denota las reacciones fisiológicas y emocionales ante situaciones donde nos sentimos en conflicto o amenazados más allá de nuestra capacidad de resistencia o enfrentamiento.
Algunas cosas, desde luego, producen estrés por su propia naturaleza, entre ellas las guerras y los desastres naturales. Aquí el peligro es muy real:
peligra la vida, y a menudo poco o nada puede uno hacer para ponerse a salvo. Pero incluso en tales circunstancias el momento del máximo estrés no es necesariamente cuando el peligro está más próximo, según demostró Seymour Epstein(1962) cuando estudió los efectos que la anticipación del estrés ejercía sobre 23 paracaidistas. Se le pidió a cada uno describir sus sentimientos antes del salto. Una vez que estuvieron alineados y se dieron cuenta de la imposibilidad de dar marcha atrás , empezaron a calmarse. Al llegar la parte más peligrosa del salto, cuando se hallaba en caída libre y en espera que se abrieran los paracaídas , sus miedos disminuyeron. El momento de mayor tensión resultó ser el momento en que los paracaidistas preveían el peligro.
Pero el estrés no se limita a situaciones de vida o muerte ni a las circunstancias desagradables. Las buenas cosas que nos ocurren, lo mismo que las malas, provocan estrés porque conllevan exigencias de adaptación que es preciso encarar si queremos atender nuestras necesidades(Coleman, 1979, p. 108). Una boda es emocionante pero también produce estrés.
(Los matrimonios son situaciones de gran complejidad, y además marcan un cambio radical en nuestras relaciones con los padres, amigos, ex novios o ex novias y desde luego con el cónyuge. Una promoción en el trabajo es satisfactoria, pero trae consigo la necesidad de relacionarse con otras personas en formas nuevas,aprender cómo hacer otras cosas, quizá vestir de modo diferente y cambiar el horario de trabajo.

Todavía nos falta muchísima información, por lo tanto es necesario fraccionar en diferentes publicaciones. Nos estamos encontrando prontito... Bendiciones!



martes, 9 de julio de 2013

Bordados de la vida

.
.Cuando yo  era niño,mi madre trabajaba mucho cosiendo.
Yo me sentaba en el suelo, miraba y preguntaba qué  era lo que estaba haciendo.
Ella me contestaba que estaba bordando.
Todos los días yo hacía la misma pregunta y ella contestaba lo mismo.
Yo observaba su trabajo de una posición abajo de donde ella se encontraba sentada,
y repetía :"Mamá que es lo que estás haciendo"?
Le decía que desde donde yo la miraba, lo que estaba haciendo me parecía muy extraño y confuso.
Era un amontonado de nudos y hilos de colores diferentes", largos, cortos, unos gruesos y otros finos....
Yo no entendía nada.
Y ella sonreía , miraba hacia mí y de manera amable me decía" hijo, sal un poco a jugar, y en cuanto termine mi trabajo yo te cogeré en mis brazos y dejaré que veas el trabajo desde mi posición ".
Pero yo seguía preguntándome desde abajo donde estaba porqué ella usaba algunos hilos de colores oscuros y otros claros? Porqué parecían tan desordenados? Porqué estaban tan llenos de nudos y puntos?
Porqué no tenían aún forma definida? Porqué tardaba tanto en hacerlo?
Un día, cuando yo estaba afuera jugando, ella me llamó.
"Hijo, déjame tomarte en mis brazos".
Me sentó en su regazo y me sorprendí al ver el bordado.
No lo podía creer, desde abajo me parecía tan confuso! Pero,desde arriba he podido ver un paisaje maravilloso.
Entonces ella dijo:
"Hijo, desde abajo mi bordado te parecía confuso y desordenado porque tu no  veías que en la parte de arriba había un bello diseño...
Pero, ahora mirando el bordado desde mi posición , tu ya puedes ver qué es lo que te he estado haciendo".
Muchas veces, a lo largo de los años, he mirado hacia el cielo y he dicho: "Padre, qué es lo que estás haciendo?"
El parece responder:
"Estoy bordando tu vida, hijo."
Y yo sigo preguntando:
"Pero lo veo todo tan confuso...
Padre, todo está desordenado.
Hay muchos nudos, situaciones difíciles que no terminan y cosas buenas que pasan rápido.
Los hilos son oscuros...Porqué no son más brillantes?
El Padre parece decir:
"Hijo mío ocúpate de tu trabajo.
Un día te llevaré a mis brazos y entonces irás a ver el plan de tu vida desde mi posición."
A veces no entendemos qué está ocurriendo en nuestras vidas.
Las cosas son confusas, no encajan y parece que nada sale bien.
Es que estamos mirando el reverso de la vida.
Del otro lado, Dios está bordando...